Como afirman Deise, Nowikow, King y Wright de Pricewaterhousecoopers, desde la revolución industrial, las empresas han empleado el mismo modelo básico para competir en el mercado, un modelo que se basaba en apropiarse y depurar una sección de la cadena de valor de un sector y en ofrecer un producto, un servicio o una combinación de servicio y producto con valor añadido para un nicho de mercado particular। En la actualidad la empresa electrónica (entendida como aquella que aprovecha al máximo la tecnología para incrementar su valor añadido) impone un cambio de modelo। La razón primera es su efecto en el valor para el accionista. Existe una relación clara entre ambas variables, lo que no está tan claro son los motivos de dicha relación.
Lo que es evidente es que las estrategias empresariales cambian mucho más rápido que en épocas pasadas. Ni estrategias, ni sistemas ni organizaciones se generan para que duren. La forma de actuar debe atender a criterios de colaboración. El término empresa expandida cobra más sentido que nunca antes.
La empresa moderna es un "lugar donde se aprende". Y este aprendizaje no se limita a la adquisición de nuevas habilidades específicas en cursos de capacitación sino de hábitos generales que se convierten en una segunda naturaleza en cada comunidad de trabajo. Por un lado, existe un aprendizaje concentrado, vertical y formal, que es preciso actualizar constantemente según las necesidades de la empresa, por otro un aprendizaje distribuido, horizontal y no-formal que es parte de una "cultura" empresaria, de un estilo característico.
La incorporación permanente de recursos digitales novedosos en la empresa exige un proceso de asimilación que puede ser largo y dificultoso. No basta instalar la última tecnología en una empresa para provocar un cambio de mentalidad en sus usuarios. Muchas veces hay fallas en la capacitación o decisiones tecnológicas erradas que no facilitan el proceso de adquisición de conocimientos sino todo lo contrario.
El número de individuos conectados a una determinada empresa puede ser considerable y esta comunidad constituye una verdadera "empresa expandida" cuyos recursos intelectuales, afectivos y morales son muy importantes pero no siempre se comparten. Por su parte, en el mundo digital las redes de comunicación permiten crear una base sólida que no tiene fronteras en el espacio ni en el tiempo. Una empresa moderna no sólo podría brindar servicios a todos sus empleados y a sus familiares, sino también aprovechar los recursos existentes en esa comunidad para aumentar la prosperidad y la calidad de vida de sus integrantes.
Este nuevo ámbito de negocios requiere de un nuevo modelo que los líderes empresariales puedan emplear su tiempo para definir en dónde están y hacia dónde se dirigen. El modelo debe permitir comprender la dinámica de las empresas electrónicas para volver a definir la estrategia empresarial y no sólo como instrumento para retocar y mejorar procesos.
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